

La Renault S-150, de origen francés y fabricada en 1996, fue incorporada al material mayor de la Tercera Compañía como bomba de segundo socorro, identificada operacionalmente como BX-3. Su incorporación permitió complementar la capacidad de respuesta de la unidad, aportando mayor flexibilidad en las emergencias.
Con capacidad para una dotación de siete voluntarios, la máquina prestó servicios como carro bomba durante su permanencia en la Compañía, formando parte del material operativo de una importante etapa en la historia reciente de la Tercera.
Posteriormente fue reasignada a la Decimocuarta Compañía del Cuerpo de Bomberos de Santiago, donde inició una nueva etapa de servicio tras ser adaptada como carro de rescate, prolongando así su vida útil al servicio de la institución.

