| LA LLAVE
Nuestro querido Lautaro Baigorría no quiso marcharse
de este mundo sin haber, por última vez, dado muestra del gran amor que sentía
por su Compañía. Es así que mientras nuestro Capitán, don Giorgio Tromben,
ultimaba los detalles de su despedida en el Cuartel, Raúl, hijo de don Lautaro,
se acercó a él y le dijo: “mi padre me dio el encargo de entregarle esto al
Capitán de la Compañía, el día que nos dejara”. En su mano había una pequeña
llave. El oficial, un poco sorprendido, la recibió sin entender la situación.
Luego de un momento, se dirigió a los viejos casilleros de voluntarios y comenzó
a probar en todos los candados. En uno de ellos, la llave cumplió su cometido.
Tras abrir la puerta de éste, nuestro Capitán debió contener sus lágrimas. Bajo
una espesa capa de polvo, la roja guerrera de don Lautaro, cargada de medallas,
esperaba ser rescatada. Junto a ella sus cascos, cinturón, la llave de bronce
con el Nº 6, esperaban también recobrar su brillo. Lautaro quería ofrendar a su
Compañía sus más valiosos tesoros el día en que se apartara (solo físicamente)
de nosotros.
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HONORES A DON JOSE LUIS
Cumpliendo con un acuerdo de Sesión de Compañía en el
sentido de rendir honores a los restos de don José Luis Claro en las
oportunidades en que la Tercera visite el mausoleo de la institución y pueda
derivar la formación a la cripta de la familia Claro, el pasado viernes 16 de
julio, tras despedir a nuestro querido bombero Lautaro Baigorría, la Tercera y
Cuarta de Valparaíso en formación, se hicieron presentes ante el iniciador del
Cuerpo de Bomberos de Santiago. Con mucha alegría constatamos que los destrozos
ocasionados en el lugar por el reciente terremoto están ya siendo reparados. La
visita tuvo un carácter pedagógico, ya que algunos voluntarios conocían por
primera vez el lugar donde descansa el padre de nuestra institución.
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