
Enrique Meiggs (1811–1877), ingeniero y empresario nacido en Nueva York, fue una de las figuras más influyentes en el desarrollo de la infraestructura ferroviaria de Chile y un protagonista esencial en los primeros años del Cuerpo de Bomberos de Santiago. Radicado en el país desde 1855, dirigió importantes obras de ingeniería, entre ellas el puente ferroviario sobre el río Maipo y la construcción del ferrocarril entre Santiago y Valparaíso, consolidándose como uno de los grandes impulsores del progreso nacional.
Su vínculo con Bomberos nació el 8 de diciembre de 1863, durante el devastador incendio del Templo de la Compañía de Jesús. Al conocer la magnitud de la tragedia, acudió de inmediato junto a sus trabajadores para colaborar en el rescate de las víctimas, participando personalmente en las labores de salvamento con una entrega que quedó profundamente grabada en la memoria de la ciudad.
Tras la tragedia, integró las comisiones de beneficencia destinadas a auxiliar a los sobrevivientes y, pocos días después, participó en las reuniones que dieron origen al Cuerpo de Bomberos de Santiago. El 20 de diciembre de 1863 fue designado primer Director de la Bomba del Poniente y miembro del primer Directorio del Cuerpo, convirtiéndose en uno de sus fundadores.
Su aporte fue mucho más allá de la organización institucional. Gracias a sus conocimientos técnicos y a sus contactos internacionales, impulsó la modernización del material mayor del Cuerpo. Gestionó la adquisición de la histórica campana de alarmas, conocida por generaciones de bomberos como «La Paila», cuyo tañido convocó durante décadas a los voluntarios ante cada emergencia. Asimismo, promovió la incorporación de las primeras bombas a vapor, siendo un actor decisivo en la adquisición de la «Ponkas», la primera máquina de este tipo que llegó a Sudamérica.
Además de su labor bomberil, Enrique Meiggs contribuyó al desarrollo urbano de Santiago mediante importantes proyectos de urbanización y, posteriormente, continuó su destacada carrera en el Perú, donde dirigió la construcción de gran parte de su red ferroviaria.
Falleció en Lima en septiembre de 1877, dejando un legado que trasciende la ingeniería. Para la Tercera Compañía y el Cuerpo de Bomberos de Santiago, Enrique Meiggs es recordado como un fundador, visionario y benefactor, cuya generosidad, capacidad técnica y espíritu de servicio fueron determinantes en la consolidación de la institución durante sus primeros años.
«La Paila», la campana adquirida gracias a la gestión de Enrique Meiggs, fue durante décadas la voz que convocó a los voluntarios de Santiago a cumplir con su deber.

